Benchmarking: conoce tu startup y analiza a la competencia

Tomar decisiones acertadas es una preocupación universal. Ahora bien, si trasladamos esto al mundo empresarial, posiblemente la relevancia de tomar un camino correcto suele ser aún más grande. Para ello, contar con la máxima información y la más relevante se vuelve indispensable.

No cabe duda de que vivimos en la sociedad de la información, ya que podemos disponer de infinidad de datos de distinta índole. No obstante, la clave reside en identificar y entender qué puede ser esencial para un mercado y un negocio.

Pues bien, el benchmarking es una herramienta que nos puede ayudar a la hora de tener un punto de partida para conocer el mercado e incluso una compañía concreta. Si quieres saber qué es benchmarking, por qué es importante para tu estrategia empresarial y cómo aplicarlo, no te pierdas este post.

importancia del proceso de benchmarking

¿Qué es benchmarking?

La transformación digital y el nacimiento de numerosas startups nos puede hacer creer que ya está todo inventado. No obstante, nada más lejos de la realidad. Este escenario, altamente competitivo, obliga a que todos los participantes se mantengan constantemente actualizados y se esfuercen en optimizar sus soluciones para no perder relevancia en el mercado.

Por ello, analizar qué estrategias han funcionado mejor y cuáles peor se ha convertido en toda una práctica para extraer posibles ideas aplicables a determinadas compañías. Esta práctica no es otra que el benchmarking.

El significado de benchmarking tiene su origen en la palabra inglesa “benchmark”, que significa “referencia”. El concepto de benchmarking implica una evaluación y un análisis de los procesos, productos, servicios y/o demás aspectos de otras compañías, que pueden ser o no del mismo sector de actuación, con el objetivo de compararlos y tomarlos como punto de referencia para una futura estrategia. Concretamente, el benchmarking es una herramienta de gestión que resulta esencial a la hora de perfeccionar procesos, productos y servicios.

Es importante tener en cuenta la diferencia entre la práctica de benchmarking y copiar las prácticas de otras empresas. La intención es aprender de esa experiencia ajena para mejorar el desempeño propio. De esta manera, se conseguirá una diferenciación efectiva.

Benchmarking: ¿por qué es importante?

La herramienta de benchmarking cuenta con grandes beneficios que, sin duda, hacen de ella una palanca de cambio y desarrollo para las empresas, independientemente de su tamaño. No obstante, se trata de una herramienta muy útil y común en el mundo de las startups, ya que estas organizaciones suelen contar con menos recursos. Eso sí, en caso de dar en la tecla correcta, puede traer numerosos beneficios.

El benchmarking es un proceso continuo que ayuda (y en cierta manera también obliga) a las empresas a mantenerse a la vanguardia e innovar, haciéndolas partícipes del cambio continuo. Por eso, también es una manera de estar en constante aprendizaje y ser flexible para adaptarse.

ejemplo de benchmarking

Beneficios del benchmarking

Analizar tu propia empresa, así como el marcado, permite descubrir, en primer lugar, ideas innovadoras que aplicar en tu organización. Sin duda, obtener más información puede suponer descubrir fuerzas o debilidades propias y de la competencia, lo que nos ayuda a mejorar el posicionamiento de la compañía.

Gracias al benchmarking es posible desarrollar planes de acción optimizados y adaptados a las best practices, lo que permite perseguir unos mejores resultados a corto, medio o largo plazo.

Cómo hacer un benchmarking

Poner en práctica el benchmarking no tiene por qué resultar difícil o tedioso. Te contamos a continuación qué pasos es recomendable seguir a la hora de llevar a cabo este proceso.

1.    Estudia tu propio negocio

Empieza por lo más cercano: tu propia empresa. Entender qué procesos internos o prácticas deben mejorarse es muy relevante. Puedes hacerlo, por ejemplo, analizando el feedback de los clientes.

2.    Selecciona el tipo de benchmarking y las empresas a analizar

Existen tres tipos de benchmarking:

Para escoger qué tipo de benchmarking es el más óptimo, debes fijarte en el propósito y en qué punto de referencia tomar.

3.    Define qué datos recoger

Determina qué datos es interesante reunir. Por ejemplo, si quieres hacer un análisis de benchmarking de la presencia digital, necesitarás recoger información de las empresas en el ámbito online: redes sociales, motores de búsqueda, etc.

4.    Analiza esos datos

Compara, observa las diferencias, relaciona esa información con tu negocio e identifica qué factores son relevantes. Así, podrás pasar al siguiente paso y usar como referencia aquello que sí ha funcionado y desestimar lo que no.

5.    Implementa las mejoras

Una vez tengas toda la información y las conclusiones en tus manos, es hora de aplicarlo y optimizar los procesos y prácticas. No obstante, contar con un plan y una planificación específica será clave para lograr los mejores resultados posibles.

ventajas de tener un punto de referencia

Benchmarking, clave en la innovación

Ya lo hemos visto, el benchmarking es una herramienta que permite una optimización de procesos, y por tanto de recursos, tanto a startups como a grandes empresas. Además, se trata de un ingrediente esencial a la hora del desarrollo de las compañías, de su aprendizaje y también de su innovación.

En Esade Creapolis apostamos por la innovación como elemento clave en el mundo empresarial. Contamos con programas de desarrollo para las compañías en las que, sin duda, la innovación es clave. Ejemplo de ello es el Programa Empenta, programa de aceleración de startups que cuenta con el benchmarking entre una de sus metodologías.

¿Conocías el benchmarking? ¡Te leemos en comentarios!