Economía azul: claves para un desarrollo sostenible

¿Imaginas un planeta en el que nuestra economía se comportase de igual manera que los ecosistemas naturales? Y es que, en la naturaleza, todo es aprovechable o transformable y, además, la generación de desechos es prácticamente nula.

La economía azul persigue esta idea: imitar el comportamiento de la naturaleza bajo el principio de sostenibilidad. En este post hablaremos sobre este tipo de modelo económico y veremos cuáles son sus principios y ventajas. Si quieres saber más sobre la economía azul, ¡sigue leyendo!

Economía azul: ¿qué es?

Vivimos en un mundo en el que cada vez aparecen más conceptos que persiguen la búsqueda de la sostenibilidad, el equilibrio ecológico y el cuidado del medioambiente. El mundo empresarial no es una excepción en esta nueva hoja de ruta. Y es que estamos asistiendo a una evolución de las industrias que se aleja completamente de modelos de negocio basados en la explotación masiva de recursos naturales no renovables y la generación de residuos.

La economía azul es un planteamiento que afecta de manera global a empresas y emprendedores y que busca la eficiencia a la hora de producir bienes y servicios. El modelo de economía azul es sostenible y persigue sacar el máximo partido a los recursos disponibles, sin olvidar que los residuos también deben ser aprovechados. 

En cierta manera, el concepto de economía azul comparte ciertas similitudes con el de la economía circular, ya que ambos se basan en la sostenibilidad a largo plazo. En pocas palabras, la economía azul busca reintroducir los residuos y desechos al proceso económico en forma de materias primas de otros productos. De esta manera, estaremos produciendo bienes y servicios de manera sostenible y responsable, tanto con el planeta como con las generaciones futuras.

Economía azul vs. economía verde: ¿es lo mismo?

Gunter Pauli, un economista belga, es el creador del planteamiento de la economía azul. A pesar de que siempre asociamos el adjetivo “verde” a conceptos de cuidado medioambiental, en este caso Pauli se muestra muy crítico con la denominada economía verde. Al acuñar el término “economía azul”, Pauli buscaba una alternativa que apostase por innovaciones que impliquen bajos costes, creación de empleo, crecimiento del capital de las empresas y, por tanto, una obtención de beneficios. 

Por lo tanto, ambos modelos económicos son distintos a pesar de que cuentan con un gran objetivo común: una economía sostenible y responsable con el planeta.

Principios de la economía azul

El concepto de economía azul observa el comportamiento de la naturaleza y lo replica como sistema de trabajo. Para ello, el funcionamiento del modelo de economía azul se basa en los siguientes pilares:

La economía azul busca un equilibrio entre estos tres términos. Un comportamiento habitual en este tipo de modelo económico podría ser, por ejemplo, el aprovechamiento de recursos. Estos estarán lo más cerca posible, de forma que satisfacemos una demanda local usando productos locales. Además, de esta manera no solo conseguimos reducir la huella medioambiental, sino que también rebajamos los costes de fabricación y los de transporte. 

El modelo económico acuñado por Pauli presenta una manera distinta de ver los negocios, el emprendimiento y la innovación. La economía azul interpreta estos funcionamientos según algunos principios como:

Ventajas de la economía azul 

La economía lineal globalizada es el modelo predominante hoy en día y, en pocas palabras, se basa en la escasez para producir y estimular el consumo. Sin embargo, la economía azul busca suplir las necesidades básicas respetando los recursos naturales locales. Además, fomenta la desaparición de los residuos, haciendo que se reduzca la contaminación ambiental. 

Por otro lado, la economía azul genera beneficios en tres dimensiones: la económica, la social y la ecológica. Y es que, aprovechar al máximo todos los recursos disponibles y darles una vida útil larga, garantiza una mayor felicidad del consumidor final.

Conclusiones

Sin duda, la sostenibilidad es ya un pilar esencial para el mundo empresarial y forma parte de prácticamente cualquier business plan. Diferenciarse o actuar de forma distinta a la competencia es clave de cara a asegurar el éxito de las empresas y apostar por la economía azul es sin duda una innovación que genera no solo beneficios económicos, sino también medioambientales.

La economía azul reúne dos conceptos que resultan clave dentro del ecosistema Esade Creapolis: la innovación y la sostenibilidad. Sin duda, el futuro de la economía pasa por ser más sostenible y consciente, ¿estás de acuerdo? ¿Conoces la economía azul? ¡Te leemos en comentarios!